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Cómo Dar y Recibir un Masaje Erótico Taoísta en Pareja

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Dar un Masaje Erótico Taoísta en Pareja tiene como objetivo explorar la sexualidad de nuestro compañero/a e incrementar el placer en nuestras relaciones sexuales. Al contrario de lo que se pueda pensar, no requiere el conocimiento de técnicas específicas de masaje, tan solo la voluntad de dar y recibir el masaje con total entrega.

Prepararse para dar un masaje erótico

El masajista se encarga de preparar la sala, con la luz, olor y sobretodo temperatura adecuada. Es imposible disfrutar de un masaje pasando frío. El masajista debe hacerse responsable de la comodidad del receptor.

La mesa de masaje es imprescindible, sobretodo para personas inexpertas o con problemas de espalda. Un futón es una buena alternativa teniendo en cuenta que la posición del masajista se convierte en una dificultad, ya que no se puede dar el masaje con sensación de dolor o incomodidad.

La mesa debe estar totalmente cubierta por una sábana protectora o toalla.

El aceite más adecuado es el de almendras dulces, que deberá estar a temperatura adecuada, pudiéndose calentar con un calentador o un simple radiador. Hay que utilizar aceite de forma abundante, es mejor mucho que poco.

Se recomienda empezar por un masaje general en todo el cuerpo, empezando por la espalda, con el fin de relajarse.

Los elementos clave del Masaje Erótico Taoísta

Es muy importante la respiración. A más respiración, más sensación. A pesar de que al principio pueda resultar molesto, respirar abundantemente y de forma relajada, es imprescindible para incrementar sensaciones corporales, emociones y claridad mental. El masajista apoyará la respiración del receptor en todo momento, procurando sincronizar ambas. No se trata de forzar al receptor, sino de acompañarle en su experiencia.

La comunicación es otro elemento importante. La mejor forma de saber de la experiencia del receptor es preguntar. ¿Cómo sienta esta caricia? ¿Te gustaría más de otra forma? ¿Doy suficiente presión y velocidad? No se trata de atosigar con preguntas, sino de obtener información, y agradecer la respuesta recibida.

Esta comunicación puede llegar a ser molesta, pero con la práctica se convierte en la herramienta perfecta para mantenerse consciente al mismo tiempo que se experimenta placer. Promueve la consciencia en un estado de excitación y, tanto en el masaje como al practicar sexo, esta es una habilidad fundamental para disfrutar de estados elevados de placer y amor.

Una forma perfecta de saber cómo el receptor lo recibe es mediante la voz, en forma de gemidos o gritos. La voz es la principal forma de expresión del placer. Es muy común que este canal de expresión esté reprimido y bloqueado, y es causa y síntoma de los problemas sexuales más comunes: no control de eyaculación en el hombre y anorgasmia en la mujer.

La rigidez es la otra gran causa de éstas alteraciones sexuales. El receptor se puede mover, y el masajista lo permite y promueve.

Masaje erótico y zona genital

Una vez se concluye el masaje relajante en todo el cuerpo, que puede durar media hora aproximadamente, podemos pasar a poner más atención a la zona genital y anal externa. Si no se tiene ningún conocimiento de masaje en estas zonas, más habrá que explorar y preguntar, y recordar la frase: “Menos es más”. A veces es suficiente con solo poner la mano de forma consciente sin moverla.

Aprender cómo el receptor recibe una determinada caricia es uno de los objetivos del masaje Erótico Taoísta.

Acercarse a la zona genital de forma progresiva: abdomen, muslo inferior y superior, caderas, nalgas, pubis, parte exterior del ano, perineo, ingles. Probar diferentes tipos de caricia. Alternar intensidad y sutileza, y sobretodo estar atentos a la respuesta, y preguntar, a riesgo de ser pesados. Aplicar los mismos principios cuando tocamos la zona genital, tanto si es hombre como mujer. Mantener cada tipo de caricia si notamos que es agradable durante un tiempo, y cambiar. Preguntar y respirar.

Si los genitales son de mujer, preguntar siempre antes de penetrar con un dedo en el interior, hacerlo muy despacio, explorando las diversas zonas con diferentes caricias.

Si queremos explorar el ano en su interior, deberemos utilizar un guante de vinilo o nitrito, y ser aún más cuidadosos. Es la zona del cuerpo más sensible, y requiere un trato exquisito.

Preguntar al receptor si desea la penetración con más dedos, y estar siempre atentos a sus instrucciones. En cualquier momento puede sentir molestia y entonces, lentamente, con mucho cuidado, retiramos el dedo o los dedos del interior. Utilizar siempre abundante lubricante para el masaje en la vulva y la penetración vaginal y anal.

Masajear siempre el resto de cuerpo con la otra mano si está disponible, o utilizarla para trabajar también la zona genital con ambas manos. Ser creativos y recordar que estamos aprendiendo, y así será siempre. Se trata de navegar entre el aprendizaje y el placer, tanto para el receptor como para el masajista.

La intensidad del masaje dependerá de muchos factores. Algunos no son fácilmente controlables, como el grado de excitación y placer. Otros sí los podemos controlar y aprender: la respiración, la voz, el movimiento y la comunicación. Se trata de acompañar al receptor para que pueda disfrutar y expresar sus sensaciones, y al mismo tiempo que estar atento al masaje en sí.

Finalizar el Masaje

Se puede terminar el masaje incrementando aún más la respiración durante unos minutos, para finalmente tomar aire y retenerlo, y tensionar todos los músculos del cuerpo, formando una V abierta sobre la mesa, apoyando sobre las nalgas. Después de unos 10 o 15 segundos, soltar el aire, relajar todo el cuerpo, cubrirlo con una sábana o manta y estar unos minutos en meditación y silencio. En estos momentos es habitual experimentar estados alterados de consciencia muy gratificantes y en ocasiones muy reveladores.

Otra forma de terminar el masaje podría ser después de un orgasmo, o en cualquier momento que el receptor lo desee.

Expandir nuestras capacidades eróticas

El masaje Erótico Taoísta en pareja no tiene otro objetivo que el de vivir la experiencia, dándonos permiso y estando abiertos a cualquier forma de placer y aprendizaje, y al mismo tiempo evitando expectativas mediante una actitud de aceptación.

Es importante entender que el receptor es el verdadero director del masaje, y el masajista está atendiendo al receptor en todo momento.

Con la práctica, ésta puede ser la mejor forma de expandir nuestras capacidades eróticas, como individuos y como pareja, y al mismo tiempo tratar disfunciones sexuales debidas a traumasbloqueos, etc.

Si quieres más información acerca del Masaje Erótico Taoísta visita la página: sexcoachtantra.com/masaje-erotico-taoista

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