Diálogo con uno mismo por Jiddu Krishnamurti

  |   coaching, pareja, tantra   |   Sin comentarios

Me doy cuenta que el amor no puede existir cuando hay celos. El amor no puede existir cuando hay apego. Entonces, ¿es posible para mí liberarme de los celos y el apego? Me doy cuenta de que no siento amor. Esto es un hecho. No me voy a engañar. No voy a fingir que quiero a mi mujer. No se que es el amor. Pero sé que soy celoso y sé que estoy muy apegado a ella y que en ese apego hay miedo, hay celos, ansiedad; hay un sentimiento de dependencia.

No me gusta depender pero dependo porque me siento solo. Voy de un lado a otro en la oficina, en la fábrica y cuando llego a casa quiero sentir confort y compañía, para escapar de mi mismo. Entonces me pregunto: ¿Como me voy a liberar de este apego?

Digo eso solo como un ejemplo. Al principio quiero escapar de la cuestión. No sé como acabará con mi mujer. Cuando esté realmente desapegado de mi mujer, mi relación con ella quizás cambie. Quizás ella siga apegada a mi y yo no este apegada a ella o a otra mujer. Pero voy a investigar. No voy a huir de lo que creo que puede ser la consecuencia de estar totalmente libre del apego.

No sé que es el amor, pero veo claramente, definitivamente, sin ninguna duda, que el apego con mi mujer significa celos, posesión, miedo, ansiedad, y quiero liberarme de todo eso. Entonces empiezo a investigar; busco algún método y me quedo atrapado en un sistema. Algún gurú dice: “Te ayudaré a ser libre; haz esto y eso, practica esto y eso.” Acepto lo que él dice porque veo la importancia de ser libre y él promete que si hago lo que él dice tendré un premio. Pero veo que de esta forma estoy buscando un premio. Me doy cuenta de lo ingenuo que soy, queriendo liberarme y quedando apegado a un premio.

No quiero estar apegado y de repente me veo apegándome a la idea de que alguien, o un libro, o algún método, me recompensarán liberándome del apego. Está claro que el premio se convierte en el apego. Entonces digo: “mira lo que he hecho; cuidado, no caigas en una trampa.”

Ya sea a una mujer, un método, o una idea, es todo apego. Estoy muy atento ahora porque he aprendido algo; esto es, no cambiar apego por otra cosa que sigue siendo apego.

Me pregunto: “¿Qué tengo que hacer para liberarme del apego?” ¿Cual es mi motivo para querer liberarme del apego? ¿No será que quiero alcanzar un estado donde no haya apego, miedo, ni nada de eso? Y de repente me doy cuenta de que el motivo da dirección y esa dirección dictará mi libertad.

¿Por qué tengo un motivo? ¿Qué es un motivo?

Un motivo es una esperanza, o un deseo de conseguir algo. Me doy cuenta que estoy apegado a un motivo. No solo a mi mujer, a mi idea, al método, ¡también a mi motivo estoy apegado!

Entonces, estoy todo el tiempo funcionando dentro del campo del apego -la mujer, el método, y el motivo de conseguir algo en el futuro-. A todo esto estoy apegado.

Me doy cuenta que es algo tremendamente complejo. No sabía que liberarme del apego implicara todo esto. Ahora, lo veo tan claro como veo en un mapa las carreteras principales, las secundarias y los pueblos. Lo veo muy claro. Entonces me pregunto, “¿Es posible para mí liberarme del gran apego que tengo con mi mujer y también del premio que creo que voy a conseguir y también de mi motivo?”

A todo esto estoy apegado. ¿Por qué? ¿Es que soy insuficiente para mi mismo? ¿Es que me siento muy, muy solo y por tanto busco escapar de este sentimiento de soledad yendo hacia una mujer, una idea, un motivo, como si tuviera que aferrarme a algo? Veo que es esto, estoy solo y me escapo con el apego a algo de este sentimiento de extraordinario aislamiento. Entonces estoy interesado en entender por qué me siento solo; porque veo que es la causa de mi apego.

Esta soledad me ha forzado a escaparme hacia el apego a esto o aquello y veo que mientras me sienta solo la secuencia será siempre esta.

¿Qué significa sentirse solo? ¿Como sucede? ¿Es algo instintivo, heredado o es algo ocasionado con mi actividad diaria? Si es instintivo, si es heredado, es parte de mí. No tengo que culparme. Pero como no acepto esto, lo cuestiono y sigo con la cuestión. Estoy observando y no estoy intentando encontrar una respuesta intelectual. No intento decir a la soledad que es lo yo debería hacer o qué es. Estoy observando esto para que me lo diga.

Hay observación para que la soledad se revele ella misma. No se revelará si huyo, si tengo miedo, si me resisto. Luego observo. Observo de manera que el pensamiento no intervenga. La observación es más importante que cualquier pensamiento que venga. Y como toda mi energía está en la observación de esta soledad, los pensamientos no llegan.

La mente está siendo retada y tiene que contestar. Siendo retada, está en crisis. En una crisis tienes una gran energía y esa gran energía se mantiene sin ser estorbada por el pensamiento. Es un reto que debe ser respondido.

He empezado con un diálogo conmigo mismo. Empecé preguntándome qué es esta extraña cosa llamada amor, de la que todo el mundo habla, escribe románticos poemas, imágenes, sexo y todas las otras áreas del amor.

Pregunto: ¿existe una cosa así como el amor? Ya que veo que no existe cuando hay celos, odio, miedo, no me interesaré más por el amor. Me voy a interesar con “lo que es” mi miedo, mi apego.

¿Por qué estoy apegado?

Veo que una de las razones , no digo que sea la única, es que me siento desesperadamente solo, aislado. Cuando mayor me hago más aislado me siento. Y lo observo. Esto es un reto por descubrir y como es un reto toda la energía esta aquí para responder. Esto es simple. Si hay una catástrofe, un accidente, o lo que sea, es un desafío y tengo la energía para afrontarlo.

No tengo que preguntar: “¿Cómo conseguir esa energía?” Cuando la casa está ardiendo tengo la energía para reaccionar, tremenda energía. No me siento y digo: “bueno, debería conseguir esa energía” y luego esperar. La casa entera arderá para entonces. Así pues, hay esa tremenda energía para responder a la pregunta de por qué siento esta soledad.

Jiddu Krishnamurti

Jiddu Krishnamurti

He rechazado ideas, suposiciones y teorías de que es heredado, de que es instintivo. Todo eso no significa nada para mí. Soledad es “lo que es”. ¿Por qué hay esa soledad, por la que todo ser humano, si está atento, tiene que pasar, superficial o más profundamente? ¿Cómo ha llegado ahí? ¿Es que la mente está haciendo algo para producirlo? He rechazado teorías acerca del instinto y la herencia y estoy preguntando: ¿está la mente, el cerebro mismo, ocasionando esta soledad, este total aislamiento? ¿Está el movimiento del pensamiento haciendo esto? ¿Está el pensamiento, en mi vida cotidiana, creando esta sensación de aislamiento? En la oficina me estoy aislando porque quiero llegar a ser el top ejecutivo, así que el pensamiento esta trabajando constantemente aislándose así mismo.

Me doy cuenta que el pensamiento esta todo el tiempo operando para hacerse el mismo superior, la mente se lleva a ella misma hacia su aislamiento. Así pues, el problema es: ¿Por qué el pensamiento hace esto? ¿Es la naturaleza del pensamiento trabajar para él mismo? ¿Es la naturaleza del pensamiento crear este aislamiento?

La educación lleva consigo este aislamiento, me da una cierta profesión, una cierta especialización y por tanto, aislamiento. El pensamiento, siendo fragmentario, siendo limitado y vinculado al tiempo, esta creando este aislamiento. En esa limitación ha encontrado seguridad diciendo, “He hecho carrera en mi vida; soy profesor; estoy completamente a salvo.” Así pues, mi interés es ahora: ¿Por qué el pensamiento hace esto?

Cualquier cosa que hace el pensamiento tiene que ser limitada. Ahora el problema es: ¿Puede el pensamiento darse cuenta de que haga lo que haga es limitado, fragmentario y por lo tanto aislador y que haga lo que haga será así? Este es un punto muy importante: ¿Puede el pensamiento darse cuenta de sus propias limitaciones? ¿O le estoy diciendo que es limitado?

Me doy cuenta que esto es muy importante de entender, lo más esencial del asunto. Si el pensamiento se da cuenta él mismo de que es limitado, entonces no hay resistencia, no hay conflicto. Dice: “Yo soy eso.” Pero si estoy diciendo que es limitado entonces me separo de la limitación y por lo tanto hay conflicto y violencia, no amor. ¿Se da cuenta pues el pensamiento que él mismo es limitado? Tengo que averiguarlo. Estoy siendo retado. Como estoy siendo retado tengo una gran energía.

Pongámoslo de otra forma, ¿se da cuenta la conciencia que su contenido es ella misma? O he oído decirlo de otra manera, “¿La consciencia es su contenido; su contenido hace la consciencia?” Por lo tanto digo: “Sí, así es.” ¿Ves la diferencia entre las dos? La última, creada por el pensamiento, es impuesta por el “yo.” Si yo impongo algo al pensamiento, entonces hay conflicto. Es como un gobierno tirano imponiendo algo a alguien, pero aquí el gobierno es lo que yo he creado.

Entonces me pregunto: ¿Se ha dado cuenta el pensamiento de sus propias limitaciones? ¿O pretende ser algo extraordinario, noble, divino? Lo que es absurdo, porque el pensamiento está basado en la memoria. Veo que debe haber claridad en este punto: que no hay influencia externa imponiendo y diciendo al pensamiento que es limitado. Entonces, como no hay imposición, no hay conflicto; simplemente se da cuenta (el pensamiento) que es limitado; se da cuenta que cualquier cosa que haga (su adoración a “Dios”, etc) es limitado, de pacotilla, insignificante, aunque haya creado fantásticas catedrales en toda Europa donde rezar.

Así pues, ha habido en la conversación conmigo mismo el descubrimiento que la soledad es creada por el pensamiento. El pensamiento se ha dado cuenta ahora que es limitado y por tanto no puede resolver el problema de la soledad. Como no puede resolver el problema de la soledad, ¿existe la soledad? El pensamiento ha creado este sentimiento de soledad, este vacío, porque es limitado, fragmentario, dividido y cuando se da cuenta de esto, la soledad deja de existir y, por tanto, hay liberación del apego, lo que éste implica, ambición, miedo, soledad, todo eso y haciendo un seguimiento, observándolo, no analizándolo, simplemente mirando, mirando y mirando, está el descubrimiento de que el pensamiento ha hecho todo esto.

El pensamiento, como es fragmentario, ha creado este apego. Cuando se da cuenta, el apego cesa. En absoluto ha habido algún esfuerzo. Y en el momento que hay esfuerzo, el conflicto vuelve otra vez. En el amor no hay apego, si hay apego no hay amor. Ha habido la eliminación del factor principal a través de la negación de lo que no es, a través de la negación del apego.

Sé lo que significa en mi vida cotidiana: no recordar nada que mi mujer, mi novia o mi vecino hicieron para herirme; ningún apego a imagen que el pensamiento haya creado hacia ella, cómo me ha intimidado, cómo me ha dado confort, cómo he sentido placer sexual, todas las diferentes cosas de las cuales el movimiento del pensamiento ha creado imágenes. El apego a estas imágenes se ha ido.

También hay otros factores: ¿debo ir a través de ellos paso a paso, uno a uno? ¿O todo ha terminado? ¿Debo ir a través, debo investigar -como he investigado el apego- miedo, placer y el deseo por confort? Me doy cuenta que no tengo que ir a través de la investigación de todos esos factores. Lo veo todo de una vez. Lo he capturado.

De este modo, a través de la negación de lo que no es amor, el amor aparece. No tengo que preguntar lo que es amor. No tengo que perseguirlo. Si lo persigo, no es amor, es un premio.

Así he negado, he terminado, en esa investigación, despacio, sin distorsión, sin apariencia, todo lo que no es y lo que es.

J. Krishnamurti traducido por Jordi Oller

Sin comentarios

Publicar comentario

95 − = 87